- Busca el equilibrio en todas las cosas
El principio de la polaridad nos enseña que todo tiene opuestos y que el equilibrio es el camino hacia la sabiduría. Evita los extremos y cultiva la moderación en pensamientos, emociones y acciones. - Vive según el principio de correspondencia
Reconoce que lo que ocurre en tu mundo interior tiene un reflejo en el exterior y
viceversa. Cultiva una mente y un corazón puros, pues estos influirán en tu entorno
y en quienes te rodean. - Sé guardián de la verdad y la sabiduría
Las enseñanzas herméticas son sagradas y deben compartirse solo con quienes
estén preparados. No uses el conocimiento para manipular, dañar o aprovecharte
de otros. La verdad es para iluminar, no para esclavizar. - Practica el principio de mentalismo
Eres el creador de tu propia realidad. Sé consciente de tus pensamientos, pues
estos moldean tu destino. Rechaza pensamientos de odio, envidia o miedo, y
cultiva ideas que eleven tu espíritu. - Respeta el principio de causa y efecto
Toda acción genera una reacción. Actúa con conciencia de las consecuencias de tus
palabras, decisiones y acciones. Vive con integridad, sabiendo que tu obra será el
eco de tu alma. - Haz del silencio un maestro
La sabiduría se nutre tanto de la palabra como del silencio. Habla cuando sea
necesario y guarda silencio cuando lo sea. La reflexión y la contemplación son
caminos hacia el entendimiento profundo. - Sirve al bien mayor, pero no olvides tu individualidad
Los miembros de la orden deben contribuir al crecimiento colectivo, pero sin
perder su identidad ni su propósito personal. El desarrollo individual y el servicio al
todo están intrínsecamente ligados. - Conserva el misterio y la discreción
No reveles secretos de la orden ni rituales sagrados a quienes no estén iniciados o preparados. El conocimiento hermético no debe ser profanado ni reducido a una banalidad. - Cultiva la compasión y el amor universal
El amor y la compasión son fuerzas transformadoras. Ayuda a quienes lo necesiten,
pero sin imponer tu voluntad o tus creencias. La verdadera compasión respeta el
libre albedrío de los demás. - Respeta los ritmos del universo
El principio de ritmo nos enseña que todo fluye y refluye. Aprende a sincronizarte
con los ciclos de la naturaleza, los astros y tus propios ritmos internos. Trabaja con
la energía del momento presente. - Sé un alquimista de tu alma
Busca la transmutación personal. Identifica tus debilidades y transfórmalas en
fortalezas. Reconoce tus sombras, pero no te dejes dominar por ellas; haz de tu
alma un recipiente para la luz divina. - La humildad es la puerta al conocimiento
Reconoce que la sabiduría es infinita y que siempre habrá algo más que aprender.
La arrogancia y el ego son enemigos del progreso espiritual. Sé un eterno aprendiz. - Honra la libertad de los demás
No fuerces a nadie a aceptar el camino hermético ni a unirse a la orden. Cada ser tiene su propio sendero hacia la verdad. El ejemplo es la mejor forma de enseñar. - Usa la energía con propósito y respeto
Toda energía es sagrada. Ya sea en rituales, meditaciones o actos cotidianos, utiliza
tu poder para el beneficio y la armonía universal, nunca para destruir o causar
daño. - La palabra es creadora; úsala con sabiduría
No hables con ira, falsedad o intenciones destructivas. La palabra es una
herramienta sagrada que puede sanar, guiar y construir. Sé consciente del poder
que tienen tus decretos. - Estudia, aplica y experimenta
El hermetismo no se limita al estudio teórico; requiere práctica. Cada miembro
debe aplicar lo aprendido en su vida diaria, convirtiendo el conocimiento en
sabiduría. - Respeta la vida en todas sus formas
Honra a todos los seres vivos como manifestaciones del todo universal. Actúa con
bondad y procura no causar daño innecesario. - Haz del templo un reflejo del cosmos
Mantén limpio y ordenado el espacio sagrado de la orden, pues es un espejo de tu
interior. Respeta los rituales y tradiciones como un puente hacia lo divino. - Evita el juicio sin entendimiento
No juzgues a los demás sin comprender sus luchas internas. Cada alma sigue su propio proceso de evolución y aprendizaje. - Vive en armonía con los principios herméticos
Los siete principios herméticos (mentalismo, correspondencia, vibración, polaridad,
ritmo, causa y efecto, y generación) no son solo ideas, sino leyes universales. Alinea
tu vida con ellas para avanzar en el sendero espiritual.

Mantra de la Orden
“Como es arriba, es abajo; como es adentro, es afuera. El sabio busca la unidad en el todo, y en esa unidad encuentra la verdad.”
Principios sólidos, de pensamiento y accion; de correspondencia. Siendo comunidad siempre es más sencillo lograr avanzar, aunque el camino siempre es individual 🙏