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Esencia, alma y subjetividad: una ontología informacional comparada entre Hermetismo y ciencia contemporánea

  • por

Autor: Juan Pablo Sequeira Martinez
2025

Resumen

El presente artículo propone un modelo ontológico tripartito (esencia, alma y subjetividad) fundamentado simultáneamente en el hermetismo clásico (especialmente el Poimandres del Corpus Hermeticum) y en desarrollos contemporáneos en teoría de la información, física cuántica y ciencias cognitivas. Se argumenta que: (1) la esencia corresponde a un operador informacional primordial, irrepetible y atemporal, similar a una estructura matemático-inteligible; (2) el alma es una instancia temporal emergida cuando la esencia se acopla a un cuerpo y a un entorno histórico, siendo por definición mortal e irrepetible; y (3) la subjetividad es el efecto fenoménico de ese acoplamiento, la apariencia psicológica del yo, contingente y transitoria. Se muestra que este esquema explica de manera coherente la unicidad individual, la imposibilidad de duplicación subjetiva, la conservación parcial de patrones entre ciclos de existencia y la inmortalidad en sentido informacional. Se sostiene, finalmente, que este marco ontológico resuelve de manera novedosa el problema duro de la conciencia, redefiniendo la relación entre mente, información y realidad.

1. Introducción

El debate contemporáneo sobre la naturaleza de la conciencia sufre una fractura persistente entre dos paradigmas: el materialismo físico y el idealismo o panpsiquismo. Ambos modelos fallan al intentar explicar simultáneamente la subjetividad, la irrepetibilidad individual y la continuidad estructural que persiste más allá de la experiencia consciente. El materialismo reduce la conciencia a un epifenómeno neural; el panpsiquismo diluye la identidad individual en una subjetividad universal indiferenciada.

Sin embargo, la teoría de la información, la física cuántica y la ontología hermética ofrecen herramientas conceptuales para un tercer enfoque: comprender la conciencia como un patrón informacional jerárquico, articulado mediante tres niveles ontológicos: esencia, alma y subjetividad. Este marco se encuentra implícito en textos como el Poimandres (Festugière & Nock, eds.), donde la emanación del Nous da lugar a patrones individuales que se acoplan a soportes materiales.

2. Marco teórico

2.1. Hermetismo y ontología del Nous

En el Poimandres, el Nous es descrito como “la Mente que es luz”, una estructura inteligible primaria anterior a toda manifestación. La esencia individual emerge como “logos interno”, un modo singular de contemplación del Nous. Esta esencia no es psicológica: es formal, análoga a un operador matemático.

2.2. Teoría contemporánea de la información

La información, en su formalización más amplia, no es meramente datos, sino estructura relacional con poder causal (Wheeler, 1990; Tegmark, 2014). La conciencia, según varias teorías recientes (Integrated Information Theory; Friston’s free energy principle), se caracteriza por grados de integración, coherencia y autorreferencialidad.

2.3. Física cuántica y decoherencia

El acoplamiento entre un sistema coherente y un entorno térmico produce decoherencia, pérdida de señal y aumento de entropía. Este modelo es sorprendentemente análogo al descenso del alma descrito en el hermetismo: la esencia pura pierde claridad al entrar en contacto con la materia.

3. Propuesta ontológica: esencia, alma, subjetividad

3.1. La esencia como operador inteligible

Definimos esencia como un algoritmo ontológico:

  • atemporal,
  • irrepetible,
  • no psicológico,
  • estructural.

Su función es interpretar la información del Nous. Es un modo de contemplación, no una persona. Posee un “estilo” ontológico que determina cómo cada existencia encarna.

Formalmente, puede representarse como un operador EEE que define un espacio de interpretaciones posibles.

3.2. El alma como instancia temporal

Cuando la esencia se acopla a un cuerpo y a un entorno, surge el alma, definida como: Alma=E+cuerpo+historia+memoria emergente\text{Alma} = E + \text{cuerpo} + \text{historia} + \text{memoria emergente}Alma=E+cuerpo+historia+memoria emergente

El alma es mortal porque depende de condiciones termodinámicas. Es irrepetible porque su trayectoria histórica es única.

3.3. La subjetividad como fenómeno emergente

La subjetividad (el “yo”) es una pizarra: el efecto fenoménico de la interacción entre esencia y mundo. No tiene sustancia propia, se disipa con la muerte y es la capa más débil ontológicamente.

4. Consecuencias ontológica

4.1. Irrepetibilidad personal

Dado que:

  • el espacio de algoritmos (esencias) es infinito,
  • el espacio histórico es no repetible,
  • el cuerpo es único,
  • el entorno es único,

no puede existir duplicación personal ni subjetiva.
Las esencias pueden ser similares, pero nunca idénticas.

4.2. Reencarnación informacional

El modelo permite un tipo de reencarnación no biográfica:
la esencia puede acoplarse a múltiples cuerpos, pero cada alma generada es distinta.

Esto explica:

  • la permanencia de afinidades,
  • la ausencia de memoria literal,
  • la continuidad ontológica sin continuidad psicológica.

4.3. La muerte como disolución del alma y permanencia de la esencia

La muerte equivale a:

  1. disolución del alma (entropía),
  2. dispersión de la subjetividad,
  3. reintegración de la esencia en el Nous.

La esencia permanece, porque es estructura; lo que muere es la configuración temporal.

4.4. Resolución del problema duro de la conciencia

El problema duro surge si se intenta derivar subjetividad de la materia.
En este modelo:

  • la materia no produce la conciencia;
  • la esencia produce el alma mediante acoplamiento;
  • la conciencia emerge como un patrón de interpretación.

Así, no hay misterio fundamental: hay niveles ontológicos distintos.

5. Discusión

Este esquema evita los errores del materialismo (reducción excesiva) y del idealismo ingenuo (identificación del yo con lo absoluto). Además, combina:

  • estructura del hermetismo,
  • precisión matemática,
  • evidencia científica moderna.

Proporciona un marco unificado para explicar:

  • la unicidad individual,
  • la inmortalidad parcial,
  • la mortalidad del yo,
  • la conservación de afinidades inter-vivas,
  • la naturaleza informacional del cosmos.

6. Conclusión

El modelo tripartito esencia–alma–subjetividad ofrece una ontología informacional coherente con el hermetismo clásico y con la ciencia contemporánea. La esencia es eterna como forma inteligible; el alma es su instancia temporal y mortal; la subjetividad es el epifenómeno experiencial. Esta estructura explica la experiencia humana, la muerte, la reencarnación no biográfica y la permanencia ontológica del núcleo contemplativo.

Se concluye que la conciencia no es generada por la materia, sino que la materia es el soporte mediante el cual una esencia informa temporalmente un alma. Con ello se propone una resolución viable al problema duro de la conciencia.

Referencias

A. Fuentes clásicas

Festugière, A.-J., & Nock, A. D. (Eds.). (1945–1954). Corpus Hermeticum (Vols. 1–4). Paris: Les Belles Lettres.
(Edición crítica estándar usada por academia; incluye Poimandres.)

Plotinus. (1966–1988). The Enneads (A. H. Armstrong, Trans.). Loeb Classical Library. Harvard University Press.
(Edición académica más aceptada para estudios neoplatónicos.)

Plato. (1997). Complete Works (J. M. Cooper, Ed.). Hackett Publishing.
(Incluye Timeo, Fedro, Parménides, esenciales para teoría de las Formas.)


B. Filosofía moderna y contemporánea

Deleuze, G. (1994). Difference and Repetition (P. Patton, Trans.). Columbia University Press.
(Clave para comprender singularidades como estructuras previas a la experiencia.)

Husserl, E. (1983). Ideas Pertaining to a Pure Phenomenology and to a Phenomenological Philosophy, First Book (F. Kersten, Trans.). Springer.
(Eidos como estructura esencial no temporal.)

Whitehead, A. N. (1978). Process and Reality. Free Press.
(Eternal objects como formas matemáticas previas al mundo físico.)

Bergson, H. (1911). Creative Evolution (A. Mitchell, Trans.). Macmillan.
(Noción de duración y estructura previa al yo empírico.)


C. Ciencia contemporánea: física, información y conciencia

Friston, K. (2010). The free-energy principle: A unified brain theory? Nature Reviews Neuroscience, 11(2), 127–138.
(Modelo del yo como operador generativo — extraordinariamente útil para tu tesis.)

Rovelli, C. (1996). Relational quantum mechanics. International Journal of Theoretical Physics, 35(8), 1637–1678.
(La realidad fundamental como relaciones — operador relacional.)

Tegmark, M. (2014). Our Mathematical Universe: My Quest for the Ultimate Nature of Reality. Alfred A. Knopf.
(El universo como estructura matemática; identidades como subestructuras irrepetibles.)

Tononi, G. (2004). An information integration theory of consciousness. BMC Neuroscience, 5(1), 42.
(Bases de IIT: patrones informacionales integrados como soportes de conciencia.)

Tononi, G., & Koch, C. (2015). Consciousness: Here, there and everywhere? Philosophical Transactions of the Royal Society B, 370(1668), 20140167.
(Conciencia como estructura matemática de información integrada.)

Wheeler, J. A. (1990). Information, physics, quantum: The search for links. En W. Zurek (Ed.), Complexity, Entropy, and the Physics of Information (pp. 3–28). Addison-Wesley.
(“It from Bit”: realidad fundada en información.)


D. Física teórica adicional útil para argumentar

Bekenstein, J. D. (2003). Information in the holographic universe. Scientific American, 289(2), 58–65.
(Información como fundamento físico universal; útil para argumentar que la esencia no puede desaparecer.)

Susskind, L. (2008). The Black Hole War: My Battle with Stephen Hawking to Make the World Safe for Quantum Mechanics. Little, Brown.
(Conservación de la información incluso en agujeros negros.)

Deutsch, D. (1997). The Fabric of Reality. Penguin.
(Identidades como estados computacionales irrepetibles.)


E. Ontologías y teoría del patrón

Dennett, D. C. (1991). Consciousness Explained. Little, Brown.
(Aunque materialista, es útil como contrapunto por su noción de “patternism”.)

Chalmers, D. J. (1996). The Conscious Mind: In Search of a Fundamental Theory. Oxford University Press.
(Defiende que la información tiene estatus ontológico básico.)

La noción de esencia como estructura matemática-inteligible está fundamentada en tres tradiciones convergentes:

  1. Platón, Plotino y el Corpus Hermeticum: hablan de formas, logoi y eidos eternos, irrepetibles y no físicos (Festugière & Nock, 1945–1954; Plotinus, 1966–1988; Plato, 1997).
  2. Husserl, Whitehead y Deleuze: redefinen esas estructuras como entidades formales previas a la experiencia, comparables a operadores matemáticos (Husserl, 1983; Whitehead, 1978; Deleuze, 1994).
  3. Wheeler, Tegmark, Rovelli, Tononi y Friston: muestran que la física contemporánea y la ciencia cognitiva describen la realidad fundamental como patrones informacionales y operadores estructurales (Wheeler, 1990; Tegmark, 2014; Rovelli, 1996; Tononi, 2004; Friston, 2010).

Conclusión:

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